miércoles, 20 de junio de 2007

DE LOS "NO LECTORES" RESPECTO DE LOS LECTORES

Y esto concierne a los lectores y a los "no lectores", o más bien - como dije en el post anterior que intentó ser una introducción - a los "no lectores" respecto de los lectores.
Hablando con un amigo el otro día me pasó algo... no es la primera vez. Discutíamos no importa que tema y en la mitad prepoteó estas palabras, que oigo cada vez con más frecuencia “…estas leyendo demasiado… te llenan la cabeza.. yo no necesito que nadie me diga que es lo que tengo que pensar… yo pienso solo, yo no digo lo que piensa Nietzsche, Foucault, Bakunin…bla bla.. YO TENGO UN PENSAMIENTO PROPIO… quizás tendrías que leer desde otros puntos de vista..."
En la introducción, olvidé decirles que aunque sea un pésimo lector, leo y lo hago con pasión. Ya sabemos que no es porque me guste. Cuando me preguntan por qué, yo suelo contestar que me picó el bichito de la verdad, de la búsqueda de la verdad. Y puedo asegurarles que aunque suene dulce, ese “bichito”, de dulce no tiene mucho. Pero no es eso sobre lo que quiero hablar, por lo menos no POR AHORA. Son esas palabras que vuelven a mis discusiones una y otra vez, palabras que no invitadas llegan siempre aunque sea de bocas distintas…yo no necesito BLA… y llego hasta aquí y no estoy siendo claro porque - si he serles sincero - las cosas no las tengo claras para nada. Quizás una pregunta me sirviera, me allanaría el camino: ¿Por qué cada vez que discuto con alguien, que ha leído menos que yo o sabe que he leído tal o cual autor, saca a relucir aquellas frases? ¿Por qué leer pareciera ser un aletargador mental para tantos? Y créanme que los hay. ¿En qué dogma se apoyan para hablar con tanta seguridad? Seguridad que yo perdí hace varios años ya … seguridad que no se si pretendo encontrar, por lo menos por ahora. Si me dijeran: Porque tenés en la cabeza a Nietzsche, porque te influye Foucault, Proudhon, Hegel, Marx, Weber… los miraría y sonriendo les diría: Si, tienen razón y toda la razón del mundo. Todos están en mi cabeza y todos me influyen, todos marcan algo en mi manera de pensar. Pero mi cabeza no estaba vacía antes de que llegaran. Es más, estaba llena de tantas cosas como las de cualquier otra persona que no ha leído un solo libro, que mi cabeza no era un buzón libre que se empezó a llenar después de “El Túnel” o la lectura que fuere. Que mi pensamiento no es el de Nietzsche, Foucault, Proudhon, Hegel, Marx, Weber... Mi pensamiento es el de ellos y el mío, luchando todos entre sí. De a momentos
traicionándose, de a momentos aliándose, en sus eternas batallas, escondiéndose en los bosques para volver con renovadas energías. Todos pujando, coaccionando y a la espera de aquel, el nuevo que siempre llega y propone todo un cambio en esas estructuras que nunca terminarán de estructurarse.
De ninguna manera podría ver en eso un llano, un letargo de mi pensamiento por culpa de la lectura, amigos. Para eso tendría que tener un pensamiento en principio, y luego defenderlo tan acérrimamente como para decir que ES PROPIO, que pienso solo… tendría que olvidarme del diario que leí al medio día, de la foto que me conmocionó la semana pasada, de que tuve un padre protestante, católico o ateo. Que tuve un cierto tipo de formación en la escuela, que a un hombre que cae me bien, lo escuche decir
en la tele tal o cual cosa, que aquella canción de Silvio Rodríguez me produce tal sentimiento, que todo eso se junta con mis lecturas que cambian de sentido instante a instante… en fin, tendría que olvidar esos infinitos infinitesimales que forman nuestro “pensamiento” en cada momento; “pensamiento” que si se quiere nunca es propio, sino simplemente una construcción social. Olvidando todo eso, recién podría pararme y responder a aquellas palabras. YO TENGO UN PENSAMIENTO PROPIO, NO NECESITO DE NADIE QUE ME DIGA COMO PENSAR.
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Yo no dije esto, amigo, pero rebota en este momento por mi
cabeza. Quizás mañana no me signifique: el lector
no se sorprende de las paradojas que están en el libro que
está leyendo, sino las que estaban en su cabeza y
despiertan al leerlo.

3 comentarios:

rosana dijo...

....seguí buscando TU VERDAD.... no te dejes influenciar tanto por la opinión de los diferentes autores tratá de definir las tuyas...vas x buen camino...

L@u dijo...

Toda persona que lee y disfruta leer sabe que los libros alimentan nuestros pensamientos, nos prestan puntos de vistas ajenos a los propios.
Solo aquel amateur de la lectura, o que no la entiende en su totalidad, piensa que los libros absorben nuestros pensamientos para cambiarlos por los de ellos.
Afortunadamente quedamos algunos que sabemos la realidad, lo unico que mata las ideas propias es la ignorancia...nunca la lectura...
...LEER ES CRECER...

RiCkY dijo...

lau, me encanto tu comentario. Creo que entendiste a lo que quería llegar con el texto aunque tus palabras pueden sonar un poco rudas. besos